
IV. Silbar en el silencio simultaneo
El norte simplifica los días para que el sur
se los pueda tragar por horas.
Las diminutas inspiraciones redactan
que nuestra trayectoria en la esfera indica una subida
significativa.
Desde esta posición tridimensional observamos
a todo el planeta azul
y comprendemos el ¿Por qué? de la misión.
La conclusión se acerca por intervalos en Re mayor.
No solemos interpretar solfeo,
pero si admiramos su buena intencionalidad por enseñarnos
su danza espiral al compás de sus notas blanquinegras.
Balanceamos encima de la cuerda
que se sostiene sobre hechos.
Si procuramos bien, llegaremos al otro lado
para recibir la merecida elegancia de la seda perfumada.
Si fallamos,
caeremos en la profundidad del olvido,
sin posibilidad de rescate alguno.
Por tanto acercándose en puntillas,
paso a paso al cien por cien.
No hay ridiculez por desplegar ansias,
no hay temor si las preocupaciones se ven a la luz del día.
Por el alrededor hay incontables
que respiran e esperan igual.
Y cuando el vacío se manifiesta en tu presencia,
evita la fatal inactividad.
Rompe con ella con cada desplazamiento de aire
que impulsa el movimiento de tu cuerpo.
En situaciones de soledad la comunicación salva mal y peor.
Avaherz
2 comentarios:
Precioso, como todo lo que escribes. Aunque no te comente yo te sigo leyendo.
Gracias Leonor ... a veces escribir actua como un autentico balsamo. Estos dias estuve mas por otros asuntos ...
Un beso
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